Todos los veranos se repite la
misma historia, los telediarios conectan con una ciudad con temperaturas
excesivamente altas y es precisamente que la conexión se produce en el momento
en el que las temperaturas son mucho más altas, marcando así, unas cifras récord de calor en la península. Y
es entonces, cuando se produce los consejos de la abuela de la mano de un
reportero que anuncia las temperaturas
extremas, los baños de la gente en las fuentes y los diversos consejos para
sobrellevar la situación lo mejor posible.
Ante todo, hay que tener sentido
común, un termómetro que está todo el día al sol, sufre precisamente ese sobrecalentamiento
y por lo cual, ello conlleva a que la temperatura se dispare. Hay que tener en
cuenta que la gran mayoría de termómetros de calle, se encuentran en zonas de
sol.
La Organización Meteorológica
Mundial mantiene que los termómetros deben estar alejados de zonas con
exposición al sol, es decir, que están al sol porque así supone dar un mayor
número de grados, algo de lo más absurdo. La cosa no queda aquí, sino que la
OMM establece que deben estar fabricados con material similar a la madera, sin
embargo, los termómetros de calle, son de metal, por lo que va a marcar una
temperatura irreal.
En definitiva, los termómetros de
calle no valen para nada más que ocupar espacio, simplemente da bien la hora y
en ocasiones siquiera es la hora que es real.





0 comentarios:
Publicar un comentario